Integrar el descanso de manera natural en nuestra jornada nos permite mantener la concentración sin interrumpir drásticamente nuestra rutina.
En un mundo donde pasamos de la hoja de cálculo al mensaje de texto, dar espacio físico y visual a nuestra rutina marca la diferencia entre terminar el día agotado o sentirse en equilibrio.
Situaciones comunes en México y cómo manejarlas para tu bienestar.
A veces el cansancio proviene de cómo interactúa el entorno con nuestro espacio. En México podemos tener días extremadamente soleados. Si trabajas frente a una ventana sin cortinas a mediodía, el resplandor de la calle competirá directamente con tu monitor.
Tip: Usa persianas translúcidas. Difuminan la luz fuerte sin obligarte a encender los focos al mediodía, creando un ambiente de lectura suave.
Después de una jornada laboral intensa, intentar leer artículos largos o redes sociales en el celular mientras vas en el Metrobús o en el asiento del copiloto exige un esfuerzo constante de reenfoque debido al movimiento.
Tip: Aprovecha el trayecto para cambiar de actividad. Escuchar música, un podcast o simplemente observar el paisaje urbano permite una transición relajante entre la oficina y el hogar.
Cuando estamos muy inmersos en una tarea, un reporte o un videojuego, nuestra tasa de parpadeo disminuye drásticamente sin darnos cuenta.